domingo, 17 de octubre de 2010

¿Quién sabrá el valor de tus deseos?

Hace poco al escuchar y ver un video de Gustavo Cerati interpretando una de mis canciones favoritas de Soda Stereo, titulada en remolinos, me llevó a pensar acerca de los deseos que tenemos, de  nuestros deseos frente a alguien más, y de los pensamientos y deseos de alguien más hacia nosotros.
Escuchando esta canción también reflexioné sobre lo cambiante de la vida, y considero en este mundo, que quién permanezca estático no solo se está perdiendo de los grandes cambios que acontecen a nuestro alrededor, sino que también se está perdiendo la oportunidad de probar algo nuevo en su propia existencia, que quizá cambie su misma concepción del ser.
Es lo que me encanta de la música, el mosaico amplio de interpretaciones que puede brindarte, las diversas emociones que puedes llegar a sentir cada vez que tienes la oportunidad de escucharla, dependiendo en gran parte el contexto de sentimientos que estés experimentando, pero que siempre te permiten imaginar realidades alternas que en ocasiones, ayudan a sobrellevar el mundo propio.
Florecer mirándote a los ojos… perfección ♫ ♥ Una de mis frases favoritas de la canción, sumada a la que da título a la entrada de este blog. Sin duda, es mejor que cada quién interprete la música con estilo propio, así que a continuación les dejo el link de la canción de mi gran amor platónico Gustavo Cerati esperando que les guste, y si es posible, me den su interpretación del tema. Les mando saludos cariñosos!!! :D

http://www.youtube.com/watch?v=giQFj_gVmFE Una interpretación estupenda!!! Al final de la misma, viene una estrofa de otra de las canciones de Cerati, Fantasma, de su etapa como solista, muy recomendable, espero os guste ;)

jueves, 14 de octubre de 2010

De palabras..

Si las palabras pudieran dibujar obras de arte cuando las decimos, ¿cuáles serían las formas que plasmarían? Seguro habría días, semanas y hasta meses enteros en los cuales, podríamos crear las cosas más surrealistas y bellas que nuestro vocabulario nos permitiera, palabras como fantasía, amor e ilusión estarían en constante uso y los lienzos resultado de ello serían dignos de cualquier galería de arte en el mundo.

Pero, ¿qué pasaría si los pensamientos nos llevarán a emitir palabras hirientes, palabras que quizá dañen más que una agresión física? Seguramente nuestro cuadro se tornaría un  poco más obscuro, pero no por ello menos interesante.

Las sensaciones que se entretejen dentro del mismo ser humano, son tan fascinantes que probablemente, las imágenes puedan representarlas mejor que las frases que podamos expresar a través del habla, ya que considero que un lienzo puede dar pie a diversas interpretaciones, mientras que el uso del habla, en ocasiones, debido al pobre vocabulario que manejamos, limita nuestras oportunidades de utilizar un recurso tan bello como éste, además cuando expresamos algo a través de la palabra hablada, hay veces que no hay más que decir ni más que explicar.

En este sentido, podemos decir frases tan contundentes (hirientes en ocasiones) que no debemos explicar más, que aunque queramos corregir lo dicho, no se puede hacer tal cosa como cuando hacemos un escrito y estamos en la posibilidad de modificarlo, es por ello que es tan importante pensar antes de hablar.

 Seguro en este momento, si mis palabras dibujaran un lienzo, sería una imagen muy surrealista de la vida, ya que por un lado habría colores vibrantes y dibujos de ensueño, mientras que por otro, se plasmarían castillos de noche con una luna llena que no da todo por perdido, que recuerda que ante las tinieblas que puede representar esta etapa del día, siempre hay un espacio para la luz que puede embellecerlo todo, pero que, al  mismo tiempo, recuerda esa parte inherente del ser humano, la obscuridad, más latente en algunos seres humanos que en otros.

En lo personal preferiría la parte llena de colores, de dibujos bellos, pues me recordaría que gracias a todo lo vivido puedo apreciar aquello que me hace feliz, los momentos que me llenan de alegría y las personas que permiten que esa parte del cuadro sea tan vibrante y motivadora. Sin duda, si el método es viable, patentaré la fórmula, reformaré mi vocabulario, del cual, las palabras altisonantes ya no tendrían cabida, y palabras como fantasía, sueños, amor y alegría serían las más recurridas. ¿Por qué no? Como decía el español Pedro Calderón de la Barca: La vida es sueño.

domingo, 10 de octubre de 2010

definir...

Qué difícil suele ser definirse a uno mismo cuando resulta más sencillo diferenciarse de los otros y pocas veces comprender lo que nos es único y propio.
Es verdad que todos buscamos ser auténticos ante una población mundial de más de seis mil millones de habitantes, y en parte en esto basamos muchas veces nuestra búsqueda de identidad, sin embargo, considero que si tardamos tanto en distinguir lo que no somos, nadie nos asegura que no terminaremos pareciéndonos a lo que consideramos ajeno.
En ocasiones basamos lo que somos a partir de los comentarios de las personas, de lo que creemos ser si nos comparamos con los demás, debido a lo ajenos que nos sentimos a nuestra propia realidad, pero entonces ¿cómo saber quiénes somos?,  ¿acaso construimos nuestra personalidad como un simple reflejo de las experiencias que hemos vivido? o bien ¿solo somos un bosquejo de lo que en realidad buscamos ser?
La mayor parte del tiempo, pasamos introduciendo en pequeñas cajas, llamadas conceptos o definiciones, lo que observamos en nuestro entorno, de ahí la necesidad natural del hombre de saber lo que es, de definirse así mismo, y de diferenciar lo propio de lo ajeno.
Considero que definir lo que uno es, lo que puede llegar a ser, son concepciones que se modifican con el tiempo, los intereses que se presenten en el momento y la capacidad que tengamos para afrontar lo que se está viviendo, pero al final, definir lo que somos, quizá resulte el tema más complejo e inconcluso  de nuestra existencia.

jueves, 7 de octubre de 2010

Para liberar tensiones…

Al término de una extenuante tarea de Medio Oriente, nada mejor que escribir un poco para aclarar las ideas y despejar aquellas que atormentan, además de tener una buena sesión de música, como si se tratará de un concierto únicamente para mí.
Hace poco, (un par de horas mientras desarrollaba mi tarea), pensé en todo el estrés que acumulamos a lo largo de nuestras vidas, los malos ratos que nos hacen pasar, y lo inútil que resultar estresarse por cuestiones que si bien están en nuestras manos resolver o al menos agilizar su proceso, en un momento pasaran desapercibidos en nuestro baúl de recuerdos.
También me cuestionaba el mal humor que surge de situaciones estresantes, y los malos gestos o palabras que podemos hacerle a alguien mientras estamos histéricos por terminar los pendientes en nuestra agenda, situación que probablemente llegará a nuestro baúl de recuerdos como una mala experiencia mientras permitamos que el estrés controle nuestro humor, así que ¿por qué no ponerle una mejor cara al estrés y sonreírle hasta que desaparezca?
Esto me llevo a recordar una técnica que se practica en India y que se conoce como “yoga de la risa” en la cual, la risa se inicia como un ejercicio grupal, y pronto se convierte en risa real y contagiosa, gracias al contacto visual y al cultivo de una actitud infantil y juguetona.[1] Considerada como una medicina, sin duda la risa nos libera del estrés acumulado y nos coloca en una actitud más alegre y con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
El nombre de Yoga de la Risa® deriva de la combinación de ejercicios de respiración del Yoga  con ejercicios de risa y se fundamenta en el hecho científico en el cual, ya sea que riamos de verdad o que simplemente simulemos reír, nuestro cuerpo no reconoce la diferencia entre la risa real o la risa simulada, obteniendo así los beneficios fisiológicos, bioquímicos y psicológicos, gracias a la secreción  por parte del cerebro de endorfinas y otros químicos “del bienestar” durante el acto de reír.[2]
Suena divertido ¿no? Sin duda, algún día me integraré a los clubs que practican este método para liberar la presión de vivir en una sociedad tan dinámica como la que se experimenta en la Ciudad de México, además considero que la risa es una de las mejores formas de sobrellevar los momentos difíciles y otorgan no solo momentos de felicidad para uno, sino también para los que nos rodean, situación que en ocasiones se agradece mucho.
Considero en lo personal la risa como una de las formas más bellas de expresión del ser humano, a esto sumo el buen humor, y las buenas puntadas que se nos puedan ocurrir. Así que ya saben, si desean descargar su estrés de una manera sana y divertida, sin tener que golpear a su hermano, o “despepitar” en contra de las personas que no les agradan, yoga de la risa es una buena opción para hacer más agradable la cotidianeidad :D


[1] Yoga de la Risa. Dirección URL: http://www.yogadelarisa.com.mx [consultado 07 de octubre de 2010]
[2] Ídem

domingo, 3 de octubre de 2010

¿arrepentimiento?

Hace poco al consultar el cuaderno de José Saramago en línea, un pequeño fragmento del libro  El año de la muerte de Ricardo Reis, me hizo reflexionar acerca del arrepentimiento, y el tiempo que tardamos reprochándonos cosas que llegamos o dejamos de hacer, y los conflictos que genera esto al interior del ser humano, pero ¿por qué para algunos no nos es tan fácil dejar ir las cosas y seguimos pensando en ellas como si esto fuera a modificar algo ya vivido?
A continuación cito el párrafo escrito por José Saramago, el cual en lo personal, me parece muy acertado, pues en ocasiones el ser humano solo espera obtener el perdón de los demás para continuar con los mandatos de su propia mente, que lo llevarán por senderos de los que quizá se arrepienta en un tempo posterior, pero que en el momento vivido generaran en él una nueva experiencia, la que probablemente más adelante, sea digna de contarse.
El arrepentimiento es la cosa más inútil de este mundo, en general quien se dice arrepentido lo único que quiere es conquistar perdón y olvido, en el fondo, cada uno de nosotros continúa satisfecho de sus culpas [...][1]


[1] Saramago, José, Otros cuadernos de Saramago, [en línea], Dirección URL: http://cuaderno.josesaramago.org/page/13/ [Consultado el 03-10-2010]

jueves, 30 de septiembre de 2010

La facilidad de dar un click


Hace tiempo al estar en uno de los mayores vicios de la red, Facebook, pensé acerca de la facilidad con qué podemos agregar o eliminar personas de nuestro “círculo de amigos” y la lejanía que crean las redes sociales para la interacción humana. Por un momento me puse a fantasear con la idea de que ojala así fuera de simple en las relaciones interpersonales de la dimensión real, dar un click y borrar por completo el contacto con esa persona, sin embargo, la realidad pone a prueba nuestras capacidades para aprender nuevos métodos de relacionarnos con los demás, aun cuando hay un punto de quiebre.
En este sentido, pensaba en los sentimientos que llegamos a experimentar cuando nos enteramos de una situación de la que quizá, sin contar con internet como herramienta, nunca hubiéramos llegado a conocer y es por ello que coincido con aquellos dichos populares que enuncian: ojos que no ven corazón que no siente, o el que busca encuentra, porque en realidad en este tipo de redes sociales podemos llegar a saber historias contadas de voz, o mejor dicho de letras, de los propios protagonistas, cuestiones que nos pueden llevar a la mejor de las euforias o a la más triste de las sensaciones.
Es cierto que las redes sociales en muchas ocasiones, sirven para mantener contacto con personas que se encuentran lejos de nosotros por diversas razones, o bien, amigos que por falta de tiempo no tenemos oportunidad de ver constantemente, pero ¿hasta qué punto las redes sociales son un beneficio para la “convivencia” con otras personas? Supongo que en cierto punto es un poco difusa esta situación, puesto que la convivencia física y el lenguaje corporal que puede llegar a proporcionar una persona, jamás podrá compararse con los mensajes publicados en el perfil, que si bien nos llegan a dibujar una sonrisa en el momento, no se igualan a los ratos de alegría con los amigos.
A veces sin notarlo, el hecho de agregar  a una persona basándonos en su aspecto físico, sin saber su origen ni nacionalidad, nos introduce en la lógica superficial a la que conllevan este tipo de redes sociales, o bien en otras, nos permite conocer cultura, idiomas o hasta paisajes de otros países a través de las fotografías que podemos encontrar en un perfil, esta ultima situación benéfica para enriquecer nuestro a veces limitado conocimiento visual.
¿Pero qué tan bueno es seguir teniendo “contacto” con esas personas que por alguna razón decidimos o decidieron salir de nuestras vidas? En ocasiones resulta sano dejar de saber acerca de ellas, en otras, si aun estamos interesados resulta doloroso o esperanzador, y es por ello que el papel de observador incognito que nos permiten jugar las redes sociales resulta tan atractivo.
Un click puede complicarnos el día entero, o si corremos con mejor suerte, puede proporcionarnos un día completo con una sonrisa en el rostro, pero no hay que dudar que este tipo de redes sociales son un producto divertido, nos distraen en momentos estresantes, nos permiten estar de curiosos en lo perfiles de las personas, solo no hay que olvidar como dicen por ahí que la curiosidad mató al gato.
Así que mientras resulte divertido dar click y ver estas páginas como medio de distracción (el cual, en ocasiones nos quita más tiempo del debido) el internet y las redes sociales son una buena opción, no solo para “recolectar información” sino también para quitarnos un poco el estrés tan típico de una ciudad como la nuestra.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Y si no encuentras la inspiración, invéntala

Hace poco al pensar que podría plasmar en mi blog, varias ideas vinieron a mi mente, pero así de rápido como surgieron así de fugaces se volvieron. Entonces pensé si el miedo a plasmar más de lo que quiero se estaba apoderando de mis pensamientos, o bien, la fatiga emocional que había experimentado días antes estaba teniendo consecuencias graves en mi creatividad.
Fue en ese momento de dubitación cuando pensé: ¡caray! si no encuentro la inspiración mejor me la invento, o mejor aún, busco en sueños algo o alguien que me ayude a activar el botoncito de la imaginación dentro de mis pensamientos, porque más me vale encontrar algo que escribir.
Entonces pensé en los sueños y la capacidad asombrosa que tiene el ser humano para crear mundos enteros mientras duerme, o bien, como la ruta perfecta para escapar de la dolorosa realidad y crear castillos en el cielo, así sería mi castillo perfecto, sobre una nube, si tuviera que ser la princesa de un lugar sin nombre, en donde la principal norma sería considerar la posibilidad de ser feliz en todo momento, o de sonreír hasta en las situaciones más difíciles, donde se comprueba de que están hechas las personas.
Supongo que después de todo la inspiración estaba ahí, solo tenía que dirigirla algún tema, y los sueños son siempre un tema recurrido en mi vida, ya que considero que en ocasiones son solo una extensión de la realidad, y en otras, el punto de partida de la inspiración de la cual, me considero una verdadera adicta, finalmente todos tendemos a las adicciones y por qué no serlo de una que nos alegre la vida y nos permita liberar las tensiones de la vida diaria.
Así que ya saben, sino encuentran la inspiración solo invéntenla, o mejor dicho, solo búsquenla en los rincones de sus pensamientos, quizá solo estaba tomando un pequeño descanso, o bien, solo necesitaba el momento adecuado para volver a ponerse a trabajar, aunque para mí, la inspiración se puede encontrar hasta en el más mínimo detalle, solo depende de nuestra capacidad para apreciar las pequeñas sorpresas diarias que tomamos como cotidianas, pero que si observamos con atención podrían proporcionarnos un largo rato de alegría y sonrisas.